8 de Marzo 2009

Desfile de sufragistas, NY, 6 Mayo 1912

A Simon Pi,
el sobrino que me acaba de nacer,
hace poco menos de una hora y
a su hermosísima madre.

……

Nunca imaginé que escribiría esta entrada. Fue algo de lo que me di cuenta cuando llegué a la parte de La Ciencia de la Supervivencia donde está la cita que publicamos el año pasado para esta fecha:

A las artes y destrezas de la mujer, la creación e inspiración de lo que es capaz de llevar a cabo aquí y allá, en lugares aislados de nuestra cultura a pesar de las ruinas y la decadencia del mundo masculino que se extiende a su alrededor, se les debe dar nueva y plena vida. Estas artes y destrezas, la creación y la inspiración, constituyen su belleza, así como ella es la belleza de la humanidad.

L. Ronald Hubbard, La Ciencia de la Supervivencia

y pude comprenderla en todo su contexto, el contexto monumental que representa ese libro. Entonces, decidí que de algún modo tenía que hacerlo público. Y estaba a punto de “olvidárseme”, pero la llegada de Simon me lo recordó. Así que lo escribo y lo publico.
……………………………………………………………………………………………………

Es indiscutible que hoy en día, un siglo después de las demostraciones sufragistas y a poco más de medio siglo de que Simone de Beauvoir publicara El Segundo Sexo, la equidad de género sigue siendo sólo un sueño de unas cuantas mujeres. “Hemos recorrido un largo camino, baby“, como decía un anuncio de cigarrillos Virginia Slims de principios de los 80, que usualmente ocupaban la contraportada de la revista “Ms.”; mi favorita en esos años dorados. Pero de que falta mucho por andar, sin duda, falta. Sólo basta darle un vistazo a la horrenda realidad que viven cotidianamente las mujeres presas de la violencia de género, como revela, por ejemplo, el libro recién impreso de la mamá de Simon Pi

Sin embargo, las “soluciones” que se plantean hasta ahora desde las ciencias sociales –holísticas o no– moldeadas de pies a cabeza por una visión victimizante (y, por tanto, irresponsable) de la existencia que promueve la psicología, sólo son eso: soluciones entre comillas.

Porque está muy bien manifestarse y apoyar el que los hombres compartan aquello que desde siempre ha sido, como mujeres, nuestra tarea/deber/responsabilidad/esclavitud (depende cómo y cuando se mire) en el hogar. Pero si no lo hacen (para empezar porque la mayor parte del tiempo ni siquiera están ahí), sucede que alguien tiene que hacerlo.

Y aunque si bien es cierto que los pisos se pueden quedar sin limpiar un día o dos; que la comida se puede comprar preparada una semana o dos; que podemos usar (a pesar de ser antiecológico) platos, vasos y cubiertos desechables por un año o dos; que la ropa se puede llevar de vez en cuando a la lavandería; no es menos verdadero que los oficios domésticos no son equiparables en importancia a la formación y educación de los seres humanos. Fregar los platos o limpiar pisos no es lo mismo que asegurarnos que nuestros hijos son al fin capaces por sí mismos de diferenciar entre el bien y el mal.

Lo cual nos lleva a lo más importante, a lo más vital para nuestro futuro: la crianza de los niños. Y cuando digo “nuestro futuro”, no me refiero únicamente a ese futuro distante y ajeno que legaremos a nuestros nietos; ¡no! es al que estamos creando ¡para nosotros mismos cuando regresemos! Estamos, por más increíble (u horrible) que pueda resultar, criando y educando a nuestros futuros abuelos, profesores, gobernantes y quizá hasta a nuestros futuros padres y madres… Sí, ya lo sé, puede ser por completo espeluznante… ¡o maravilloso!

Resulta espeluznante si queremos despojarnos a toda costa de esa responsabilidad. Maravilloso, si nos damos cuenta de la oportunidad tan espectacular de creación que tenemos en nuestras propias manos. Porque a eso es que se refiere la cita con que comienza esta entrada. Si hacemos un buen trabajo, estamos creando al menos una pequeña parte de la nueva civilización a la que aspiramos todos.

Así es, alguien tiene que hacerlo. Justo o injusto, nos guste o no, alguien tiene que hacerlo e indudablemente alguien lo hará. La pregunta es quién. La escena ideal es, naturalmente, su propio padre y su propia madre, idealmente dos personas íntegras, creativas, felices y capaces.

Pero en la realidad de la inmensa mayoría de la humanidad ¿quién se encarga de educar a los hijos? ¿Quién se asegura de que crezcan ellos mismos como seres íntegros, creativos, felices y capaces? ¿Quién puede garantizar que ese precioso niño no se convierta en un hombre machista o, peor, un agresor? ¿Quien tiene en sus manos el poder de hacer de esa tierna niñita una mujer sumisa que “aguanta” la violencia o una transformadora de su entorno, para bien?

¿El gobierno? ¿Un padre que brilla por su ausencia? ¿Una abuela que aunque los adora fue criada bajo los preceptos y los datos falsos del siglo antepasado o, con suerte del pasado, y los sigue aún al pie de la letra? ¿La trabajadora doméstica? ¿El sicólogo escolar? ¿Pablo, Uniqua, Tasha, el alce y el canguro? ¿Quién?

No se trata de “culpabilizar” a ninguna mujer que no desee o no pueda hacerlo. Se trata apenas de ver las cosas como son y de actuar a tiempo, por la supervivencia de nuestros hijos y de nuestras sociedades.

Nosotros, los cienciólogos, sabemos que también por la nuestra.

Anuncios

9 pensamientos en “8 de Marzo 2009

  1. ¡¡¡Chapó!!!

    Es un tema controvertido este, y parece que si uno opina así es un retrógrado o va en contra de la libertad de la mujer. Pero como tú bien dices Milla, no se trata de quedarse en casa y ya está pero si de asegurar por parte de la pareja la crianza de esos hijos.

    Esto lo dificulta bastante el modelo de mujer que ahora se vende en el mercado: liberal, guapa, esbelta, que no tiene por qué aguantar al marido, así que a la primera de cambio se separan y ya está, al fin y al cabo es algo que está a la orden del día.

    Creo que la familia se está desestructurando muchísimo por el cambio que ha habido en los roles y las consecuencias se están haciendo notar en cómo están los niños.

    Por cierto qué agusto te has tenido que quedar después de escribir todo esto ¿a que si?
    Un besazo y felicidades por tu nuevo sobrino.
    Cris.

    • :)
      Bastante, querida, muy, muy retrógrado. Lo interesante es que el tema en sí de los niños no se confronta demasiado en los grupos, organizaciones y movimientos feministas o de mujeres. Las únicas “propuestas” que recuerdo haber visto en los últimos 30 años se reducen a exigencias a los gobiernos de guarderías para tirar dejar a los niños mientras mamá trabaja, aparte, naturalmente, de la despenalización del aborto.

      No todos los cambios de roles, sin embargo, tienen resultados tan trágicos como el que tú planteas. Pienso que en algunas familias (un porcentaje bien bajito, al menos en nuestros países) el hombre, efectivamente se ha integrado a la parte de la casa que hace 50 años hubiera sido impensable. Por lo menos ayuda. Y hay que acusar recibo a esto. Ahora que lo pienso, quizá aquí son más vitales que en ninguna parte, para nosotras las mujeres, las dos reglas para vivir feliz. No veo de qué otra manera puede haber cambios permanentes a nivel individual o de pareja. No es que tengamos que entrar en acuerdo con el machismo o la injusticia, para nada, pero a nivel de relaciones personales, los cambios “impuestos” simplemente no ocurren, por más justos y necesarios que puedan ser.

  2. Siempre he opinado que la liberación de la mujer fue una especie de trampa, se le hizo creer a la mujer que no necesitaba del hombre para la crianza de los niños, tanto, que ya hay mujeres que se inseminan y ya. Luego, qué ha pasado; que tienen que trabajar y competir contra el hombre y al mismo tiempo llegar a casa a cumplir con sus labores de ama de casa.

    También veo que en mi país, Venezuela, la mayoría de las mujeres crían solas a sus hijos, apoyadas por sus madres que dicen que sus hijas no son unas tontas cómo ellas. Pero la crianza de los niños varones es de que ellos son hombres y por eso se les permite hacer lo que deseen, a las niñas se les enseña a que no se debe dejar dominar por ningún hombre que ella no va a ser sirvienta de nadie y que por eso debe educarse y que si no le va bien se divorcie. ¿Que tal?

    Estonces, veo que hay una gran confusión nuestras abuelas estaban en sacrificio, y las madres actuales están cuando muy elevado su tono en antagonismo, están como vengándose. Cuando no debe ésto ser así, sino es una relación de 2da. Dinámica donde ambos roles son importantes para una sociedad sana ya que el papel de la mujer en la crianza de los niños es importante, pero también el hombre debe ser integrado a ésto y no separado. Debe otorgársele a ambos beingness tanto al hombre como a la mujer y ésto haría que cada uno asumiera su espacio, su hat y tendríamos a nuestros futuros hacedores de scientologists listos y preparados para una nueva civilización.

  3. Se comenta que conseguimos la liberación de la mujer. Pero cuando topas con hombres criados por madres que jamás les enseñaron a recoger su casa, nos toca esclavizarnos dentro y fuera de casa y apenas ver crecer a nuestros hijos que van de manos de abuelos tios a guarderias y a medicos para que “curen” sus rupturas de ARC
    Yo estoy a favor de trabajo compartido para mantener a la familia dentro y fuera de casa y con horarios que se puedan compaginar como hacen muchas parejas , pero que tán dificil es conseguir.
    pero en Scientology no hay nada imposible.
    ¿lo sabíais ya verdad?
    Un abrazo que ya os echaba de menos un monton.
    Paloma Lombarte;)

  4. Siguiendo con los galicismos que ha empezado a usar mi contraria (así llamaba mi padre a mi madre):
    ¡¡¡Tuché!!! (no sé si se escribe así porque ye ne pa parlé francé)
    Digo “tuché” por lo del padre que brilla por su ausencia…
    Pero no voy a entrar en eso aquí y ahora. Muchas felicidades, Milla, por la entrada y el sobrino. Y muchas más, Lucero, por el libro y por el hijo (no en este orden). Pero muchas pero que muchas más felicidades a Simón, parece que estás bien rodeado, has sabido elegir bien dónde ir a nacer.
    Besos a todas/os (cómo me revientan este tipo de cosas)
    Iñaki

  5. Miriam, Paloma e Iñaki, muchas gracias por sus puntos de vista sobre este tema del que NADIE está exento…

    Miriam, tienes muchísima razón en lo de otorgar beingness…. tanto que agregué el concepto a mi glosario (no estaba) y pienso escribir mi próxima entrada sobre ese tema, gracias. Paloma, querida, tú también… desde ayer estoy trabajando en facilitarle un poco la vida a mi futura nuera, para que mi hijo no sea una distracción (por aquello de los calzoncillos en el piso y otras cosillas) en su tarea de crear una nueva civilización, especialmente, considerando que para cuando llegue ese momento, ya NO habrá servicio doméstico en ninguna parte del planeta. Iña, gracias por tantas felicidades! Tengo mucha ilusión con Simon, (es “Saimon”, porque su papi es niuyorker) porque es de mi hermanita menor, la bebé de la familia, no sé si sabes cómo es eso, pero la siento como dos tercios mi hermana, y un tercio mi hija, aunque DE NINGUN MODO tengo edad para ser su madre, jajaja!

    • ¡Qué bien te conservas para ser casi agüela!
      Je, je, je
      Yo no sé muy bien lo que es eso porque yo soy el pequeño de mis cinco hermanos con una diferencia de trece años con el pequeño y veinte con el mayor. Mi padre tenía sesenta cuando yo nací y mi madre cuarenta y ocho, o sea que más que un niño yo fuí una menopausia llorona con un padre-abuelo (como me lea desde donde sea que esté me mata), una madre (que a una madre no se le mira la edad) y cuatro hermanos-padres ¡Pa´volverse loco!
      Vamos que era un mimadito. Por suerte mi hermano-padre pequeño, la oveja negra, fué lo bastante “irresponsable” para llevarme a la org y ahí me enderezaron un poco.
      Lo que tiene esto es que he tenido muchos sobrinos-hermanos pequeños y algunos ya están en edad de tener hijos así que cualquier día de estos uno me hace tío-abuelo y ya verás qué cachondeíto te traes…
      Tenéis un regalito para “Saimon” en Mundito…
      Besos
      Iña
      (escríbe tú ahora, Cris, que vea que estamos los dos a la vez)
      Vaya rollo que tiene mi marido, me encanta…
      Què foto tan bonita… lo único que pasa es que a uno le entran ganas de volver a tener un bebé, y no es plan…
      Besos.
      Cris.
      (¿Por q

      • ué pones que te encanto, Cris? Va a pensar que lo he escrito yo mísmo y que en realidad somos como Jusa y Wima…
        En fin…

      • Bueno. Ya entiendo todo, por una parte… Cómo me divertiría contigo si fuera psicóloga, pero en fin… mereces, sí que alguien te mate por referirte a tu madre de esa forma, además por su EDAD! Mis hijos tienen varios sobrinos-hermanos, lo cual me coloca a mí también en la posición de mamá-abuela, lo cual empeora todo. Es imperdonable… Te salvan dos cosas: el regalito para mi sobrino y otra de las coincidencias aquellas espeluznantes: yo soy trece años mayor que mi hermanita pequeña… brrrr!.

        Cris, es que se ponen imposibles a veces, pero como diría Patricia, hay que quererlos así, qué le vamos a hacer…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s