Hay una raza vil… decía Martí

Hace unos días, la mamá de una compañera de mi hija envió un video al grupo de mamás del curso. Era un programa de Miami, de esos tipo El Show de Cristina, donde una rubia exuberante presentaba en un “panel de expertos” a una “reconocida” psicóloga que “analizaba” la relación padres-hijos de nuestro tiempo.

Al principio no supe si era de verdad o se trataba de la versión femenina y moderna de Cantinflas. Después me di cuenta, para mi horror, de que hablaba en serio, pese a un muy bien estudiado desparpajo, salpicado de genuinas obscenidades en plena televisión internacional. Sigue leyendo

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¡Casi 300 mil visitas!

El video de las etiquetas psiquiátricas de “trastornos” inventados que subtitulamos hace 3 meses, lleva casi 300 mil visitas en nuestro canal de YouTube. Si aún no lo has visto, no te lo pierdas, si aún no lo has comentado, hazlo ahora. Y si aún no has visto el fantástico “tras bambalinas” ¡pues aquí lo tienes!

Hasta pronto, Merceditas

Me acabo de enterar. No hay mucho más que decir que María Elena, la autora de esta canción, no haya dicho y que Mercedes no haya cantado. Un abrazo para todos los amigos para quienes su partida es una pérdida, como lo es para mí.

Como la cigarra

María Elena Walsh

Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal,
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.

Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui,
solo y llorando.
Hice un nudo del pañuelo,
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.

Cantando al sol…

Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás
cuántas noches pasarás
desesperando.
Y a la hora del naufragio
y a la de la oscuridad
alguien te rescatará,
para ir cantando.

Cantando al sol…

Like the Cicada

María Elena Walsh

I was killed so many times.
I died so many times
however, here I am
reviving.
I thank misfortune
and I thank the dagger
because it killed me so bad
that I went on singing

Singing in the sun
like the Cicada
after a year
under the soil
just like a survivor,
returning from war.

So may times was I wiped away
so many times did I disappear,
I went to my own funeral
alone and crying
I tied a knot on my handkerchief
but then I forgot
that it hadn’t been the only time
and I went on singing.

Singing in the sun…

So may times will you be killed
so many will you revive
how many years will you spend
despairing.
And at the moment of shipwreck
and that of darkness
someone will rescue you
to go on singing

Singing in the sun…

Aquí está la canción a la que se refiere al final.

Hojas de Otoño

Si vives en el Norte, hoy comienza el Otoño para ti. Si vives en el Sur, la primavera. Como nuestro blog está en el Norte, escogí este video para celebrar este Lunes de cambio de estación. Es una canción francesa llamada Les feuilles mortes, muy conocida también por su versión en inglés: Autumn Leaves. Escrita en 1945, por el poeta Jacques Prévert, y música de Joseph Kosma, ha sido interpretada por muchos grandes artistas y ha sido el tema de al menos dos películas. Esta versión de nuestro Chick Corea y el increíble Bobby McFerrin es, al menos para mí, fuera de este mundo. ¡Feliz Otoño!

Arte y estados de ánimo

Vincent Van Gogh | Campo de trigo

Uno de los trucos más sucios que se le juegan a nuestra civilización actual es promover la idea de que para crear es necesario sufrir. Que “de poetas y de locos…” Que mientras más problemas emocionales y mentales tiene un artista, más genial será su producción. Y para “probar” este venenoso concepto, se citan las trágicas historias de cientos y cientos de artistas.

Naturalmente, se trata no sólo de una falsedad, sino de una mentira creada, legitimada, santificada, perpetuada y promovida por seres con intereses creados, cuya vileza excede la imaginación más desbocada. Es una lástima que a veces, inadvertidamente, los propios artistas se conviertan en sus promotores.

Por un lado, no deja de ser interesante el hecho de que si estas afirmaciones fuesen ciertas, la conclusión “lógica” sería que el trastorno mental es algo completamente deseable, al menos para quien desee dedicarse a la expresión artística…. Por otro lado, no hay que ser un genio para adivinar a quién le conviene que haya cada vez más personas con “problemas mentales”. Ni tampoco es necesario un Doctorado de Harvard en Economía para hacerse una idea de los astronómicos ingresos que pueden provenir del “tratamiento” de tales males, especialmente cuando se trata de una celebridad.

Hay innumerables enfoques para este tema, algunos de los cuales me gustaría cubrir en algún momento. Por ejemplo: Porqué los artistas parecen atraer a personas que tarde o temprano los reducirán a una ruina humana. Porqué tantos y tantos entre ellos, perdieron su capacidad creativa y hasta sus vidas luego de someterse a “tratamientos” violentos por demás. Cuál es el mecanismo en que se envuelven, que les lleva a buscar una ayuda “profesional” que más temprano que tarde arruinará o terminará con sus vidas. A cuánto pueden ascender las ganancias económicas que obtienen quienes destruyen estas vidas. Y la lista continua y continua… Por ahora me limitaré a plantear sólo dos argumentos, fruto de mi propia experiencia y observación, como fundamento para afirmar que NO es preciso sufrir para crear, sino todo lo contrario.

  • Mientras más bajamos por la Escala Tonal, menos control tenemos sobre nuestras emociones. Esto significa que a medida que descendemos (desde la desesperante monotonía, hasta la insensibilidad total de la apatía, pasando por antagonismo, ira, miedo, angustia, pesar, sentirse una víctima…), cada vez es más difícil cambiar nuestro estado de ánimo a voluntad. Así, es más fácil “animarnos” si estamos aburridos o incluso enojados, que si estamos deprimidos. Mientras más bajamos, entonces, más pegajoso, mas fijo se vuelve nuestro estado de ánimo.

¿Cómo se aplica esto al arte? Por ejemplo el caso de dos actores, ambos talentosos y conocidos.. Digamos que el primero se encuentra usualmente en la parte alta de la Escala, mínimamente en alegría o incluso en júbilo. El segundo, se encuentra normalmente por debajo de antagonismo, digamos que en ira crónica….

Nuestro primer actor, sería capaz de interpretar magistral y fácilmente cualquier papel, absolutamente cualquiera: héroe, villano, débil mental, mujer, niño…. y sus interpretaciones serían creíbles y aclamadas. El segundo, sería del tipo que sólo se interpreta a sí mismo, que puede hacer únicamente un tipo de personaje (que, normalmente, encaja con su propia posición en la escala), y que cuando intenta interpreta otros roles, no tiene éxito. Lo mismo, exactamente, le ocurriría a un pintor, a un escritor, a un fotógrafo, a un músico, tanto con los temas que escoge, como con el tipo de emoción que les imprime.

Igual que sucede con un pintor muy malo para el dibujo que te dice: “haré este dibujo rápidamente, ya sabes, sin detalles, para no perder tiempo y pasar a la parte del color, que es mi favorita” este segundo actor tratará de convencerte –y de convencerse a sí mismo– de que ése es el tipo de personaje que “prefiere”, el que le gusta, el único válido de algún modo. Pero lo cierto es que está limitado. No es que “no quiera” interpretar otros roles, otras emociones, es que no puede. Y ¿qué hay de deseable en una limitación?

  • Nuestra posición en la Escala Tonal, determina la cantidad y la calidad de la comunicación que originamos. Por ejemplo, de aburrimiento hacia arriba, somos capaces de intercambio cada vez más intenso, creativo y rápido sobre ideas y creencias. Pero a medida que descendemos, cada vez nos es más difícil querer y poder comunicanos y cuando a pesar de ello lo hacemos, muchas veces ocurre en detrimento de la calidad, del efecto causado con nuestra comunicación. Así, en antagonismo, buscamos pelea; en ira los temas se reducen a muerte o destrucción y comenzamos a mentir, a fingir; en pesar (depresión, tristeza, melancolía), nos resulta prácticamente imposible originar –y hasta responder– comunicación de cualquier clase y nos introvertimos cada vez más…

Vemos entonces que mientras más abajo se encuentra un artista en la escala, menos arte producirá, ya que el arte no es más que una forma especial de comunicación. Hasta el punto de llegar a abandonar la escritura, el canto, la pintura, la fotografía o cualquiera que fuese el campo en el que se expresaba. Por el contrario, mientras más alto se encuentra, más es capaz de producir, mejor y más rápido llegarán las ideas y las formas a su mente y más rápido podrá llevarlas a cabo. Y mucho más probable es que el producto final sea todo un éxito.

Estoy segura de que tú puedes, si lo consideras, hallar muchísimos otros ejemplos, de tu propia experiencia y observación.

Es cierto que muchos grandes artistas que ya no están con nosotros fueron seres atormentados por sus demonios propios y ajenos. Pero es una falacia concluir que su tormento fue el motor de su creación. No lo fue. Fue el freno.

La pregunta, entonces, debería ser ¿hasta dónde habrían podido llegar si hubieran tenido en sus manos el control de sus propias emociones? Sólo imaginar la respuesta por unos segundos produce vértigo. La buena noticia es que los tendremos tarde o temprano de regreso y que cada día que pasa es más probable, no sólo que encuentren, sino que se den cuenta de que encontraron, el camino de salida del laberinto.

Recreando el mundo

Hace meses, mi querido amigo Larry me envió este video. No sé si por el aparentemente triste final o por cuál motivo, había olvidado compartirlo contigo. Lo volví a ver esta semana, en el blog de otro amigo muy querido y entonces me di cuenta de que no termina en realidad, si no que te da la posibilidad de que tú mismo decidas el final. Lo cual puede verse, además, como una moraleja. :-) Espero que te guste tanto como a nosotros.

Elegía

A veces se nos mueren cosas, perdemos personas.  A veces, se nos esfuman ilusiones.  A veces, se nos van amigos por unas cuantas semanas o unas cuantas vidas antes de volver a encontrarlos… y reconocerlos, como nos reconocemos en el espejo cada mañana. Las pérdidas son parte del vivir. El único truco consiste en recuperarnos lo antes posible, mientras todavía nos queda suficiente impulso para remontarnos hacia arriba por la escala.

Ronald dice, en La Ciencia de la Supervivencia, que cualquier compositor o escritor puede imitar, con su obra, cualquier nivel de la Escala Tonal, que trabaja con la vida y los universos y puede manejar cualquier nivel de comunicación, puede crear cualquier realidad y mejorar o inhibir cualquier afinidad… y dice también que, naturalmente, la estética tiene mucho que ver con la Escala Tonal

Este video, que presenta el resultado final del trabajo de dos artistas, es posiblemente uno de los mejores ejemplos de lo anterior.  El sonido no es el mejor, pero me decidí por esta versión por “el feeling” de la interpretación, más que por la excelencia técnica. Si no conoces la letra, aquí la tienes.

Flechado ¡de regreso online!

Bodhi Elfman en Struck

Esta mañana recibí por correo la estupenda noticia de que mi cortometraje favorito, la comedia romántica “Flechado” (Struck) (con un reparto estelar, en el que encontrarás muchas caras conocidas) está de regreso online, pero apenas por unos días, como parte de un festival de cine.

Si no pudiste verla la vez pasada, por favor, por favor, por favor no te la pierdas en esta ocasión. Dedícale 15 minutos. (Dura 7 pero es imposible verla una sola vez). Te aseguro que te alegrará el Lunes o cualquiera que sea el día que la veas. Está en este enlace.

Más información.